Cuéntame otra historia mamá, como se la contabas a la niña del ayer, quien al llegar la noche sólo esperaba el cuento que narrarías para ella Cuéntame otra historia mamá, una con príncipes y princesas, con castillos y blancos caballos alados, con niños travesos y bosques encantados, cuentos como aquellos con los que de niña soñaba.
Un cuento más mamita, uno que me haga creer otra vez que existen la magia y las hadas madrinas, uno en el que hayan caballeros valientes que maten a los dragones de mis miedos, uno en el que hayan flores mágicas que ayuden a curar las heridas que han dejado los golpes del mundo real. Incluye en la historia duendes amigables que me hagan saltar de alegría y polvos mágicos que me devuelvan las ganas de soñar.
No te olvides mami de describirme cómo brilla el sol y cómo luce el cielo, hoy es un día frío y me hace falta escucharlo. Cuéntame otra historia mamá, hazlo como en aquellos días cuando te sentabas al pie de mi cama y tu voz se oía mientras mis ojos, de a pocos, se cerraban. Sólo una historia más, mamita, un cuento en el que vea a niños felices, en el que vuelva a creer que las brujas y el mal nunca ganan.
Una nueva historia, de esas que sé que a veces te inventabas cuando se acababa tu repertorio y mis ansias continuaban. Esas en las que habían promesas eternas y amores que convetían en príncipes a ranas y a bestias. Una historia más, mamá; una que me haga flotar en burbujas, que me haga creer otra vez en magia. sueños y fantasías. Y si esta vez volvieras a quedarte sin historias no me obligues a dormir temprano, quédate conmigo y abrázame fuerte, porque la noche está fría y tengo mucho miedo…